Veganzones. Labrador en traje de fiesta.
COLORIZADA
ORIGINAL El falso alcalde de Veganzones y la majestad del traje segoviano
El archivo histórico exige rigor visual y documental. Durante décadas, este espectacular retrato capturado a finales del siglo XIX ha circulado con una catalogación errónea que identificaba al protagonista como el supuesto alcalde de la localidad de Veganzones . El equívoco nace de una interpretación superficial: la vara de avellano o fresno que sostiene el modelo no es, bajo ningún concepto, un bastón de mando municipal . Se trata de la herramienta humilde y recia de un labrador, utilizada para arrear a las vacas en el trabajo diario del campo .
Lejos de los despachos de poder, este hombre encarna el brutal contraste entre la dureza de la tierra segoviana y el lujo inusitado de nuestra indumentaria festiva . Un traje heredado que no solo desborda empaque, sino que guarda un linaje directo con uno de los eventos sociales más importantes de la España del siglo XIX .
Segovia asalta el Paseo del Prado (1878)
Para comprender el valor de esta pieza textil, debemos retroceder al 23 de enero de 1878 . Con motivo de las nupcias reales entre Alfonso XII y María de las Mercedes de Orleáns, se convocaron comparsas de diversas provincias para adornar la capital . La delegación segoviana, formada por vecinos de Turégano y Muñoveros, causó un furor absoluto en Madrid .
La expectación ante la indumentaria de los nuestros fue tal que el periódico La Correspondencia relató cómo la multitud, ansiosa por verlos bailar, llegó a romper las sogas de esparto de seguridad, invadiendo y casi derribando las tiendas de campaña de lienzo donde se resguardaban . Los segovianos deslumbraron a la Corte y a los embajadores extranjeros con una prestancia que, siglo y medio después, sigue resultando envidiable .
Anatomía de una reliquia: raso, terciopelo y 130 botones de plata
La vestimenta que observamos rompe por completo con los estereotipos austeros que a menudo se asocian a la ropa tradicional. Destaca el uso profuso de materiales costosos, propios del siglo XIX . La chaquetilla corta y el chaleco están confeccionados a juego en raso estampado y terciopelos labrados florales, rematados con alamares y azabaches negros .
En el tercio inferior, los calzones de paño pardo presentan remontas de raso y apliques de terciopelo brocado a color, finalizando en la rodilla con un vistoso recorte en forma de corazón picado . De ellos cuelgan las ligas, rematadas con madroños de colores que aportaban movimiento al andar del labrador .
Sin embargo, el verdadero alarde económico del traje reside en su platería. El atuendo cuenta con un presupuesto colosal de aproximadamente 130 botones de plata afiligranada (el conocido botón charro): veintidós en cada pernera, catorce colgando en las caderas, catorce cerrando el chaleco, más los distribuidos en solapas, cuello y bocamangas .
El linaje de Facundo Montes
Este indumento perteneció a Facundo Montes, esposo de Cecilia Pastor, vecina que ejerció como ama de cría de la Infanta Isabel, hermana del rey Alfonso XII . Tras brillar en la boda real, el traje volvió a las arcas familiares y fue rescatado en 1924 para una recreación folclórica en El Espinar, confirmando su estatus como una de las piezas textiles más excepcionales documentadas en la provincia .
NOTA DE ARCHIVO: La imagen que acompaña este documento ha sido sometida a un proceso de colorización mediante Inteligencia Artificial para destacar los detalles textiles y los relieves de la platería. Los tonos cromáticos resultantes son una aproximación técnica y pueden diferir de los colores de los materiales originales de la época.