El Latido de un Pueblo: Fiestas, Fuego y Sabor

En Cantalejo sabemos trabajar duro, pero también sabemos celebrar la vida con una intensidad maravillosa. Nuestro calendario es un reflejo de nuestra alma.

Devoción en Primavera y Estallido de Verano

Cuando llega la Romería de la Virgen del Pinar, el pinar entero se llena de emoción; es sobrecogedor ver a nuestras mujeres ataviadas con sus ricos trajes tradicionales, bailando sin descanso alrededor de la Virgen bajo el sol de la primavera, mientras los vecinos ofrecen sus donativos con devoción para tener el honor de llevarla a hombros.

En pleno verano, a mediados de agosto, el pueblo estalla de alegría con las fiestas de la Asunción y San Roque. Las calles se tiñen del colorido de las "peñas" y la plaza vibra con nuestra gran pasión por el mundo del toro y los encierros.

El Fuego de San Andrés

Pero el frío no nos asusta. El 30 de noviembre, para honrar a San Andrés, nuestros jóvenes "quintos" desafían al invierno tejiendo una inmensa y preciosa "enramada" vegetal en la puerta de la iglesia.

«Al caer la noche, la plaza del Ayuntamiento se ilumina con una hoguera gigantesca, uniendo a todo el pueblo al calor del fuego.»

El Tesoro Culinario

Ese mismo fuego lento y mimado es el secreto de nuestro mayor tesoro culinario. No puedes decir que conoces Cantalejo si no te has sentado a la mesa para probar nuestro majestuoso cordero asado. Preparado en antiguos hornos de barro con fragante leña de encina, es un manjar de piel crujiente que sabe a tradición, a campo y a la infinita hospitalidad de nuestra gente.

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